Limpiar tu hogar puede ser extenuante, una tarea interminable. Cada vez más las personas sufren de dolores de espalda, haciendo el trabajo el doble de difícil. Este artículo ofrece consejos sobre la mejor manera de hacer las tareas con la menor tensión y dolor.
Limpiar puede ser doloroso 1. Limpiar puede ser doloroso
La columna, y especialmente la zona lumbar, están sujetas a muchos tipos de stress y esfuerzos cada día. Muchas de las tareas de nuestro hogar necesitan esfuerzo físico. Las posturas incorrectas aumentan la carga de su cuerpo. Flexionarse y agacharse al mismo tiempo provoca una extrema tensión en su espalda y los movimientos repetitivos, como el fregado o barrido, ocasiona una presión adicional sobre sus articulaciones, en particular, las muñecas y los hombros. La mayoría de nosotros involuntariamente adoptamos una mala postura cuando hacemos estas tareas diarias, aumentando el riesgo de daños a nuestro cuerpo. Ahora las buenas noticias: las molestias y dolores pueden ser fácilmente evitadas mediante una postura correcta.
La postura es la respuesta 2. La postura es la respuesta
La limpieza es una tarea tediosa, sin duda alguna. La mayoría de nosotros enciende un piloto automático cuando tiene que limpiar repetidamente cayendo en las mismas trampas. Aumente su conocimiento – pasee por su casa visualizando las típicas tareas que tengan que desempeñar, haga un cuadro de cómo puede mejorar sus procesos de trabajo. Cuando limpie superficies bajas siéntese en un pequeño taburete o ponga una rodilla sobre una alfombra acolchada. Del mismo modo evite el exceso de extensión para limpiar las superficies de altura que estén por encima del hombro; use un mango largo o herramientas de soporte a una plataforma elevada. Evite la flexión y torsión de la columna vertebral, al mismo tiempo, sitúe su cuerpo enfrentan de la tarea. Siempre trate de mantener la espalda recta, doblando las rodillas para recoger las cosas. No sobrellene su cubo haciendolo demasiado pesado para poder levantarlo correctamente. Trate de no inclinarse en el fregadero cuando lava los platos; permanezca de pie colocando la olla plana en el fregadero, siempre remoje las ollas y sartenes en primer lugar para ablandar cualquier residuo. Sustituir las herramientas de limpieza en caso de desgaste para garantizar un rendimiento óptimo. Hay productos especiales con el fin de reducir el esfuerzo físico durante la limpieza.











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