La limpieza de la casa puede ser más difícil si hay bebés o niños pequeños. Los “pequeños” accidentes, la comida derramada y los primeros intentos de pintar con los dedos dejan huella en paredes y suelos. Pero con los útiles adecuados y un poco de organización, los problemas de limpieza se pueden solucionar con facilidad.
La difícil batalla de la higiene 1. La difícil batalla de la higiene
Los padres primerizos tienen que adaptarse a muchos cambios en su rutina diaria, y uno de los problemas con los que se enfrentan es el de mantener la casa limpia para los bebés. Entre los vómitos de bebé, la comida derramada por los más pequeños de la casa y las pintadas “decorativas” de los que ya andan…los padres tienen que estar en alerta constante en asuntos de limpieza. Pero es importante mantener un equilibrio: por una parte, debería dejar que sus hijos descubran el mundo que los rodea, que toquen y jueguen con todo aquello que sea seguro. No debe sobreprotegerlos de la suciedad y las bacterias ya que ellos necesitan desarrollar su propia tolerancia. De esta forma, los niños aprenden y desarrollan una conducta saludable para ellos mismos y todo lo que les rodea. Así es como el cuerpo se habitúa a las bacterias. Por otra parte, debe proteger a sus hijos de la exposición a sustancias peligrosas, y debe asegurarse de que ellos mismos se ocupan de su higiene personal: lavarse las manos antes de las comidas, cepillarse los dientes y aprender a usar el baño. No importa lo mayores que sean o lo bien que se porten, la limpieza de la casa siempre necesita ideas creativas, soluciones flexibles y buenas aptitudes organizativas.
La organización es lo más importante 2. La organización es lo más importante
Según estudios recientes, un ambiente totalmente esterilizado no es bueno para la salud de su hijo, ya que su sistema inmunológico necesita estar expuesto a los gérmenes para poder desarrollarse. Pero lo que también es cierto es que una casa con niños necesita un alto nivel de higiene. Como los padres están muy ocupados durante los primeros años, nunca tienen tiempo para seguir hábitos de limpieza demasiado estrictos. Estas son algunas recomendaciones que facilitan esas tareas: ordene antes de empezar a limpiar; tenga a mano cajas o cestas suficientes donde meter los juguetes, la ropa sucia, las revistas, etc.; deshágase de todo lo que ya no use, como ropa vieja o juguetes. Acostúmbrese a mover cada cosa sólo una vez. Si coge una carta o una prenda de ropa para lavar, póngalas en su lugar y de esa forma evitará perder el tiempo. Si los niños están en casa, no intente limpiarla de golpe. Reparta la limpieza en tareas específicas o habitaciones, y tenga una lista mental cuando lo haga. Y recuerde: cuanto mejor organizado esté todo, más tiempo tendrá para dedicar a su familia. Los productos de limpieza Vileda están diseñados para que obtenga unos resultados excelentes, rápidos y con un mínimo esfuerzo. Le ayudarán a acabar el trabajo con rapidez para que pueda ocuparse de otras cosas.












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